languedoc
Riccardo

Especialista de marketing en el sector turístico. Italiano de Milán, actualmente vivo en Barcelona. Me gustan el deporte y los viajes.

Un recorrido por las regiones francesas de Lenguadoca-Rosellón puede ser una ruta ideal para descubrir en solo 2 a 3 días algunas de las perlas que esconde Francia.

Desde España se puede llegar sin problemas en coche a Lenguadoca Rosselón en pocas horas, desde la costa no tendremos otra opción que utilizar la AP-7 mientras que si venimos de interior podemos utilizar el nuevo Eje transversal. El paso más cómodo es el de la Jonquera aunque si tenemos tiempo y hace buen tiempo, Port Bou en la costa es espectacular. También podemos coger un avión y aterrizar en Marsellá o en Toulouse, pero será recomendable alquilar un coche para los desplazamientos.

La primera parada será el pueblo turístico de Colliure, un enclave en el mediterráneo que no defrauda el turista; este pintoresco antiguo pueblo de pescadores, esconde unas interesantes arquitecturas militares así como un espigón y faro que invitan al paseo. A medida que vas entrando aparte de la gran cantidad de viñedos al lado del mar podremos ver que la localidad de Colliure esta hermanada con la ciudad de Soria, el motivo de este insólito hermanamiento es que en el cementerio de esta localidad reposan los restos mortales de Antonio Machado el gran poeta español.La visita obligada en Colliure es un paseo por el pueblo, donde veremos que todas sus casas están pintadas de colores vivos y alegres que combinados con el brillo del mar en su playa hacen una estampa que ha sido pintada infinidad de veces por grandes pintores.

perpignan

Una vez inspirados por el cuadro que representa el pueblo de Colliure, hay que poner rumbo a Perpiñan, capital de la Cataluña francesa.

Lo más inteligente es aparcar en el centro, siempre hay sitio y apenas hay que abonar dos horas de zona azul.

perpignan

Paseando por el centro lleno de tiendas y restaurantes otra parada obligada en el Castellet, una torre-museo de las tradiciones populares catalanas, además del palacio de los reyes de Mallorca y la catedral de Sant Baptista. La siguiente etapa es Narbonne, más pequeña de lo que os podréis imaginar (apenas 50.000 habitantes) tiene un centro urbano peatonal precioso, con un castillo y catedral de primer orden. Una vez llegados, es parada obligada la oficina de turismo, junto al canal navegable (no tiene perdida). Un edificio moderno al servicio del turista. Y como no, toca visita el celebre pueblo medieval de Carcasonne. Si por algo es conocida Carcasonne es por su “cité” medieval, restaurada en el siglo XIX y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997 por la UNESCO.

Este emplazamiento tiene mucha historia: fue usado como lugar para el comercio desde antes de la Romanización de las Galias y tuvo un interés estratégico cuando las fronteras entre España e Francia se encontraban en el Rosellón. La cité es un monumento en su conjunto y pasear por sus calles es muy agradable y fascinador, de repente es como si adentrarse en la edad media (exceptuando las tiendas de souvenirs…). Otro punto interesante en Carcassonne es la catedral, sede del obispado y monumento de Francia. De todas formas todo el recinto es muy pintoresco y agradable de pasear, los turistas suelen pasear por el portón principal así como en la contra muralla, sitio ideal para sacar fotos divertidas!

Carcassonne
Carcassonne

Una vez visto Carcasona, para los más aventureros y deportistas esta el canal du midi… Canal fluvial que une la costa atlántica con la mediterránea, antiguamente utilizada para el transporte de mercancías. De gran valor ecológico y medioambiental, existen diferentes rutas tanto de senderismo como en bicicleta.

Este rincón de Francia invita el turista a disfrutar y relajarse, además cautivará y llamará a volver. Ou Revoir!!

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